EL AMOR
Por Alejandro Ramírez Morón Dios es amor. Y, como dice Fito Páez, hoy sí que resulta “urgente amar”. Pienso en todo el horror que hemos confrontado los venezolanos, y creo que –en cierta medida- pagamos el precio de haber perdido nuestra capacidad de amar. Fuimos un país de gente alegre, solidaria y buena. Pero dimos espacio al odio como nunca antes. Nos permitimos –como país- instalar el odio entre nosotros, entre nuestros propios hermanos, y lo hicimos nuestra férrea política de marketing. Al cierre de 2016, el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) contabilizó más de 28.000 muertes violentas. Un verdadero parte de guerra. No es que estamos entre los países más peligrosos del mundo, SOMOS EL PAÍS MÁS PELIGROSO DEL MUNDO. Y la capital de la República, nuestra desvencijada Caracas, pasó de ser la sucursal del Cielo, a ser la capital del Infierno. Esto es algo realmente horrible y espantoso. Una vaina que hiela la sangre. La Venezuela que yo conocí, veía la Radio Rochela a...