PANDEMONIO
El pronóstico de inflación al cierre de 2017 es de 1700%. La más alta del orbe. Cabe resaltar que 2016 cerró alrededor de 700%. Es decir, este año se duplicará y un poco más. Luego, no es obra de Mandrake “El Mago” que el salario le dure a usted la mitad y menos. Es natural que la gente no soporte esto más. El Gobierno ha jugado con la economía como quien está frente a un tablero de Monopolio, imprimiendo dinero inorgánico como barajitas.
A ver… Timonear un país como Venezuela no es un juego de niños. Es verdad que no somos un gigante como Estados Unidos, ni siquiera como Brasil (en términos territoriales y poblaciones, quiero decir) pero estamos entre los primeros productores de petróleo del mundo, o sea, tenemos una importancia táctica y estratégica en el tablero geopolítico que no permite asumir Miraflores como una chanza más, ni sacarse los ministros de la chistera.
Más allá de lo reivindicables que puedan ser las raíces del chavismo (la Revolución Cubana en su fase primigenia también tuvo cosas buenas), es obvio que la marca rojita se ha depreciado. Ese Lovemark de pedigrí neo comunista se ha venido a menos, y sólo la bala de plomo ha podido impedir que se les hunda definitivamente el barco. Puertas adentro, ha habido una desbandada en el chavismo. La ausencia de Chávez es un duro plomo en el ala.
Han devuelto a Ramo Verde a Leopoldo López. A Ledezma se lo han llevado en calzoncillos, y luego a casa de nuevo. Ergo, ¿quién entiende a los chavistas? Ayer, en rueda de prensa (han expulsado al reportero de Reuters), Maduro llama al diálogo. Pero, con gente así no se puede conversar. Con gente así no se puede sentar uno en una mesa de diálogo ni que el mismo Jesucristo esté de mediador. Es la de siempre: no gano, pero arrebato. “Tienes razón, pero vas preso”. Literalmente. Bah…
Uno, como católico romano, practicante, fiel al Papa, no puede sino pedir a los ángeles y a los santos un poco de piedad. Lo que vivimos en estos últimos 100 días y algo más, fue un genuino quebradero de cabeza. Un auténtico pandemonio. Román Chalbaud tituló hace unos años una película suya con ese nombre, Pandemonio, y puso al gran Orlando Urdaneta en el papel estelar. ¿Profecía o buen dato bajo la manga? ¿Vidente o tipo bien informado?
Hagamos votos. No todo está perdido. Seguimos siendo una gran nación. Lo he dicho antes, y lo reitero: hay un chavismo que yo respeto. La base. Es cosa de hacer un esfuerzo. Tratemos de rescatar a la patria del General Bolívar, de Gallegos, de José Gregorio Hernández. Ya nadie aguanta esto. Y la Constituyente no lleva trazas de ser la solución. La política hay que hacerla.

Comentarios
Publicar un comentario