Entradas

VIVA LA RESISTENCIA

Imagen
Por Alejandro Ramírez Morón  @aleramirezve  Este año ha sido raro. Recién cumplí 22 años de ejercicio como reportero. El mercado se ha cerrado brutalmente. Hoy la prensa es un negocio mermado y muy amenazado. Pero, entre una cosa y otra, mi trabajo ha visto la luz. La gente me ha leído. Es, no obstante, ir nadando contra la corriente. Sin duda. La Venezuela de Maduro no es un lugar paradisiaco para los periodistas, ni mucho menos. Pero él, el señor Periodismo, nunca me ha fallado. Ya se acaba 2019. Y hay quienes cantan con falda, pero yo canto con pantalones, como decía el gran Lavoe. Me he mantenido en pie de guerra. Sin demasiadas pretensiones. Porque en tiempos como estos, hay que saber perderse entre la masa. Ser modesto, como el buhonero. No me interesan las candilejas, ni la mala prensa. La que olvidó su razón de ser, en aras de una facturación jugosa. No quiero pretender que me opongo al poder, cuando el poder paga mi mes. Ya llega la Navidad, y pienso que la mi...

DATE DURO

Imagen
Por Alejandro Ramírez Morón Date duro. Carpe diem. Do your best. Un día desperdiciado, ya no puede ser recuperado. La vida es una sola. Y el tren no pasa dos veces. Levántate muy temprano. Porque al que madruga, Dios lo ayuda. Duerme completo, come sano, haz ejercicio, toma mucha agua, reza profundo y con el corazón. ORA ET LABORA. Reza como si todo dependiera de Dios, y trabaja como si todo dependiera del hombre. Esta pseudo revolución (para mi gusto la única es la de Cristo), está cimentada en la mediocridad, en el desprecio por el trabajo duro, en la asquerosa migaja. Los estudiantes, a estudiar. Esa es la mejor manera de protestar. Trabajo duro. Hard work. 7x24. Sólo así saldremos de esta. Sólo así viviremos para contarla. Trabajo duro, sí, tanto como se pueda, pero también trabajo solvente. Nada ganas trabajando como un burro, si no razonas lo que estás haciendo. Ni ganas nada tampoco afanándote tozudamente, si tu trabajo duro no está engranado en una comprensión de tu pla...

LET IT FLOW

Imagen
Por Alejandro Ramírez Morón La vida está llena de bemoles. La vida está llena de problemas. Para nadie es fácil. Esta vida para nadie es un lecho de rosas. El millonario tiene billete, acaso todo el que quiere, pero a la vez tiene vacíos espirituales. El pobre tal vez tenga calor humano, salud, familia, qué se yo, pero hubiera querido tener una casa mejor, un mejor carro, algún día conocer el Museo del Prado. Por lo tanto: LET IT FLOW. Hay que confiar. En Dios, en uno mismo, en el Universo. No sé. Una persona tiene que creer en algo o en alguien. La gente que no tiene fe, en lo que sea, suele ser gente desangelada, triste y vacía. Algunos llegan a rozar una frialdad de corazón verdaderamente pasmosa. Pero uno tiene que saber que la vida es dura, que el camino siempre va a estar infectado de espinas. No puedes amar la rosa, y odiar la espina. Esta vida viene con lo bueno y con lo malo. Toca hacer una cosa y otra. Yo, en lo personal, he encontrado una buena actitud en eso de de...

EL AMOR

Imagen
Por Alejandro Ramírez Morón Dios es amor. Y, como dice Fito Páez, hoy sí que resulta “urgente amar”. Pienso en todo el horror que hemos confrontado los venezolanos, y creo que –en cierta medida- pagamos el precio de haber perdido nuestra capacidad de amar. Fuimos un país de gente alegre, solidaria y buena. Pero dimos espacio al odio como nunca antes. Nos permitimos –como país- instalar el odio entre nosotros, entre nuestros propios hermanos, y lo hicimos nuestra férrea política de marketing. Al cierre de 2016, el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) contabilizó más de 28.000 muertes violentas. Un verdadero parte de guerra. No es que estamos entre los países más peligrosos del mundo, SOMOS EL PAÍS MÁS PELIGROSO DEL MUNDO. Y la capital de la República, nuestra desvencijada Caracas, pasó de ser la sucursal del Cielo, a ser la capital del Infierno. Esto es algo realmente horrible y espantoso. Una vaina que hiela la sangre. La Venezuela que yo conocí, veía la Radio Rochela a...

EL ESCRITOR

Imagen
Por Alejandro Ramírez Morón Un escritor es un hombre que ha quedado perdido en el espacio. Toda historia, es una historia sin fin. Al verdadero escritor le pasa lo que a Alejandro Magno: ha terminado regido por signos, señales, guiños y cantos de pájaros. El verdadero escritor no teme al deadline. Escribir es su manera de estar en este mundo, de entender esta vida. Luego, sabe que el texto vendrá de manera natural, como un despacho de los dioses, o un estornudo al romper el cristal del alba. El escritor de raza no teme ser sacudido por el Diablo contra el suelo, mientras intenta violentar la calma de la página en blanco. Las palabras se forjan en la calle, durante las horas de sueño, en la taquilla de un banco, frente a un par de huevos fritos, en cada rasurada matinal, en cada dosis franciscana de lectura. El escritor nace, sí, pero también se hace. Para esto hay que tener un talento innato, y a la vez dedicarse a cincelar con esmero y paciencia ese diamante en bruto. Lo c...

EL ROCK

Imagen
Por Alejandro Ramírez Morón Tengo entendido que el rock and roll nació en los años 40’s del siglo pasado, en los bares de jazz de Estados Unidos, cuando los saxofonistas comenzaron –espontáneamente- a lanzarse al suelo en pleno concierto, para improvisar feroces solos sobre una misma nota. De allí se fue pasando a Chuck Berry, para llegar a Elvis, y desembocar en ese portento del arte que son Los Beatles y los Stones. Los años han pasado, y la escena hoy va de Radiohead a U2, pasando por Kravitz. Pero experiencias como The Clash son todo un hito de resistencia política, del rock como grito de guerra, como movimiento contestatario, con los fanzines y toda la contracultura punk. En Argentina, Charly García levantó un movimiento transcontinental de debajo de las piedras, con las uñas, desde cero, y se opuso a la dictadura de Videla como los bravos, con astucia y furia austral, “diciendo sin decir”, como le confesó alguna vez a Jaime Bayly. ¿Qué quiero decir con esto? Bueno, el r...

Pa'lante y con fe

Imagen
Por Alejandro Ramírez Morón Hay que seguir adelante. El país está desmantelado, pero hay que seguir adelante. Vibrar bien. Trabajar duro. No abandonar la lucha, lo cual también pasa por vibrar bien, claro está. Parte de eso que se llama “resistencia” es no sucumbir ante el mal gusto predominante. Consumir buen arte, buena música, buen periodismo (y hacerlo), hacer el amor, hacer ejercicio cada mañana, buscar la vuelta a la escasez, ser solidarios los unos con los otros. En el momento en que digamos “nos clavaron” estaremos perdidos para siempre. Creo que procesos como el venezolano pueden ser lentos y dolorosos. Si uno revisa aunque sea un tomo de la Enciclopedia Barsa, verá que la historia de la política mundial está llena de procesos dilatados y enrevesados. Pero nadie dijo “prohibido amar”. Yo más bien diría como aquellos hippies de los 60’s que gritaron: ¡prohibido prohibir! Mi papá no era un genio, ni mucho menos un santo, pero nadie podrá negarle que era un hombre ...